
Denuncia Pilar Rahola la perversidad del islam, pero ataca de forma inmisericorde al único partido catalán que se enfrenta radicalmente a ese problema. Porfía contra la presencia de islamistas en Cataluña, pero apoya a la casta que los ampara y protege. Levanta su espada justiciera contra los supuestos crímenes del franquismo y da soporte moral a la pulsión chekista de los republicanos catalanes. Se opone al universo de horror que representa el islam en Cataluña y discursea a favor de quienes apostaron por la inmigración islámica antes que por la latina. Combate con pluma ácida la presencia del hiyab en los espacios públicos y dedica tintas de mermelada al mismo sistema que da soporte legal y convierte en derecho la islamización de las calles catalanas. Se alarma ante los escasos pertrechos morales que parapetan a la sociedad española y acude como ‘show business’ a los programas más zafios, repulsivos y rastreros de las televisiones privadas. Se declara independentista y se hace presentar como periodista española en sus conferencias y entrevistas en el extranjero. Reivindica las buenas formas a los políticos y todo en ella es un monumento a la zafiedad y el histrionismo. Critica a Anglada con saña africana y asfixia al despreciable Àngel Colom con el humo del botafumeiro. Todo pues en Pilar Rahola es freudiano y contradictorio, odioso y malintencionado, sectario y ambiguo. Con tales precedentes, entenderán mi escasa predilección por la individua.
El discurso de Pilar Rahola traspasó hace ya tiempo el rubicón de la mesura y la responsabilidad. De ahí que no debamos extrañarnos acerca de su última salida de tono a partir del triunfo de la selección española en la Eurocopa y sus apoyos al sector más trabucaire del separatismo catalán que pretende, nada menos, que la proscripción de las expresiones españolistas en Cataluña. La que toma por propia banderas ajenas pretende encerrar bajo siete llaves la suya propia. Exigir a Pilar Rahola respeto por los sentimientos de centenares de miles de catalanes que aún no han sucumbido al descerebramiento nacionalista sería tanto como reclamar a Boris Izaguirre sentido del pudor. O comedimiento a su amiga Belén Esteban.
La cuestión es que el fenotipo político que representa Pilar Rahola forma parte del exorno floral de este sistema, una concesión extravagante a la galería democrática, a la pluralidad ideológica, un remedo inofensivo e inoperante que el sistema tiene que llevar a cuestas para esconder sus grandes miserias y sus grandes mentiras. Cuando quiera Pilar Rahola nos reunimos y le desgrano cómo algunos nos batimos el cobre sacando al descubierto esas miserias y esa mentiras, mientras ella contribuye a la lobotomización de los suyos bramando alocadamente contra esto y contra aquello. Siendo que esto y aquello casi siempre es insustancial e inofensivo.
Personajes tan hueros y extravagantes como Pilar Rahola son muy útiles a la casta. Tanto que ahora se ha puesto a encender el debate sobre los símbolos españoles en Cataluña a la par que los islamistas, los latin king, la casta ladrona y lo peorcito de cada casa se enseñorean de Cataluña a contrapelo del interés de los catalanes y del futuro de sus hijos. Una más a su larga lista de dislates y contradicciones.
Dijo un diputado del PP en una ocasión que especímenes como Rahola los hay en todos los regímenes democráticos europeos que se precian de serlo. Pues no. Como ella, seguro que no.
A la alocada Rahola le escuece el triunfo español en la Eurocopa y censura que se pueda gritar “Viva España” en Cataluña

En su artículo, Rahola reconoce que no toda España es anticatalana y que algunos son respetuosos. Lo que no aclara es por qué para ella la bandera representa a esa minoría ‘intolerante’ y no puede ser la que respresenta a la mayoría que sí es respetuosa con todos los pueblos que forman parte de España.
“¡Viva España!”
La exdiputada independentista también censura que por el triunfo alguien pueda gritar ‘viva España’: “El juego ha sido espléndido (…) Pero de ahí a gritar “viva España” hay un largo trecho porque sería tanto como gritar “viva el expolio fiscal, el Constitucional que cercena el Estatut o el Supremo que lesiona el idioma”.
En una nueva exhibición de victimismo (habituales en la prensa próxima a los partidos nacionalistas), Rahola centra como argumento al inicio de su artículo en “los centenares de insultos que sufrieron Xavi, Cesc y Piqué por celebrar la copa con la senyera, mientras que nadie insultó a Sergio Ramos por llevar la andaluza”.
El otro argumento es que una empleada de un ayuntamiento catalán gobernado por el PP, Beatriz Díaz del Río, animó a que ardiera Barcelona ante el triunfo de España (¿animando a que quemen contenedores?). Aparentemente el argumento de Rahola era que un puñado de tuiteros anónimos que criticaron la senyera y la empleada que fomenta el gamberrismo, se demuestra que los símbolos del Estado y la Roja mostrados en la celebración son de ‘odio hacia Cataluña’. ¿No es un razonamiento un tanto rebuscado?
“Copa más azulgrana que nunca”
Pilar Rahola elogia en su artículo a Vicente del Bosque, Iker Casillas y la selección, pero recuerda que la selección es “azulgrana”:
“Esta selección de tinte azulgrana pasada por un gran portero y un entrenador con clase es ciertamente única. (…) De ahí nace también la dolorosa contradicción de muchos catalanes que deseaban que Xavi fuera el mastermind del partido, y que el estilo Barça de esta selección hiciera historia. Solo faltó Jordi Alba para entronizar una copa más azulgrana que nunca (…) A pesar de todo, felicidades, porque el juego ha sido espléndido, los jugadores magníficos, y este éxito habla catalán”.
“¡Eres absolutamente insufrible!”
El director de La Razón, Francisco Marhuenda, y la periodista Pilar Rahola, se han enganchado durante la tertulia de El Món a RAC 1 y se han acusado de ser los portavoces del PP y de CiU respectivamente. Marhuenda espetó a Rahola un “eres absolutamente insufrible”. “El insufrible lo serás tú, guapo”, replicó Rahola.

“Sois la absoluta minoría el PP, sois una opción marginal”, añadió. Marhuenda entonces se ha encendido y le ha dicho a Rahola que “eres absolutamente insufrible. Yo no soy el portavoz del PP. Tú a lo mejor lo eres de Convergencia”. “Parece que cada día hables a oídos de Rajoy “, sentenció Rahola.
Pilar Rahola, cada vez más alocada, elogia a Rajoy y arremete contra Vidal Quadra: “Algunos no lloraremos en su tumba”

“Entre ellos, un divertimento: el decapitado Vidal-Quadras, antaño terror de los mares y hoy cogido a un tablón a la deriva, cuya salvación está en manos de su nada amiga Alicia. Aleix ha caído, víctima de sus ataques a Rajoy y de su desprecio por el centro ideológico, ese al que aspira el presidente. Y como era de esperar en este nuevo PP, ya no tiene cabida. Algunos, perdonen, no lloraremos en su tumba”, concluya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario